Si voy a hablarles de cocina argentina
tengo que hablar de asado, una de las pasiones más extendidas en mi país. El
asado es la cocción de distintas partes de carne de la vaca a las brazas, por
lo general sobre una parrilla. Y esta aclaración tan obvia me remonta a uno de
mis viajes a España, y visitando una familia amiga me homenajearon con “carne a
las brazas” como le gusta a los argentinos, y pusieron directamente la carne
sobre las brazas!!! Demás está contarles mi cara y mi intento por salvar esa
carne y explicarles que faltaba la parrilla.
Aparte del
fútbol, el tango, el mate, el dulce de leche, la comida que mejor nos representa
a los argentinos es el asado, prácticamente en todas las celebraciones
familiares, la menor excusa sirve para prender el fuego y festejar un
cumpleaños, el día de la madre, el campeonato de fútbol o la comida de los
domingos. Es parte de nuestras vidas la frase “…y nos hacemos un asadito”
cuando nos encontramos con un amigo, es parte de nuestras casa el parrillero en
el fondo de casa, en los balcones de quienes viven en departamento, en todos
los hogares argentinos hay un lugar para hacer un asado. Es un lugar de encuentro.
El asado es
un ritual, un ritual que une a las familias y amigos. Para comenzar,
necesitamos el fuego; lo más argentino posible es conseguir madera de quebracho
para hacerlo. Esta es una madera dura, la más aromática que se puede encontrar
y también la que más tarda en consumirse. Demora en volverse brasas, hay que
esperar para que el fuego esté a punto para colocar la carne. Si no hay
quebracho, podemos usar maderas de algarrobo o lapacho o carbón vegetal.
En la región donde yo vivo le suelen poner ramas de jarilla a las brazas para
aromatizar la carne con un toque diferente.
Cada asador tiene
sus secretos para encender el fuego; la forma para acomodar los distintos
cortes en la parrilla, los tiempos de cocción y los puntos de la carne según
los gustos de cada comensal. Para calmar
el hambre, y esperar el tiempo del asado, cerca de la parrilla se sirven empanadas
y una picada (fiambres y quesos) con un buen vino, mientras se asa la carne y
de paso se le da charla al asador.
Cuando
hablamos de una “parrillada” no es sólo carne lo que se pone sobre la parrilla,
se suman los chorizos, las morcillas, las achuras chinchulines, tripa gorda,
mollejas y riñones, queso provolone, pollo, verduras, etc.
Hay quienes
les gusta condimentar el asado con chimichurri, que es una especie de salsa que
se compone de diferentes especias y vegetales naturales (ajo, pimiento rojo,
perejil, orégano, ají, tomillo, cebolla y laurel), mezclados con agua, vinagre,
azúcar, sal y aceite. Sino lo único que lleva el asado es sal “parrillera” (sal
semigruesa).
Un asado
siempre se acompaña de sabrosas ensaladas de lechuga, tomate, cebolla,
zanahoria, huevo duro y papa, por nombrar algunas. El vino tinto es infaltable
para esta ocasión.
Les cuento que la frase "chuparse los dedos" expresa que el asado
está muy sabroso. El origen de esta frase se remonta a la época del gaucho: la
única "vajilla" que utilizaba al atravesar la solitaria e inmensa
Pampa, era el facón (cuchilla). Al momento de comer, cortaba del asador un
trozo de carne, lo sostenía con una mano y con el facón practicaba un corte
parcial, el cual se llevaba a la boca con las manos (técnica que fue
evolucionando). Es muy probable que de ahí viniese el uso de esta expresión.

En el campo
se acostumbra preparar la carne al asador (se disponen clavados en el suelo los
costillares, corderos o chivitos ensartados en estacas alrededor del fuego para
ser asados lentamente). La dificultad de esta cocción se relaciona con el
manejo del fuego y su cocción se asemeja a la vida en el campo, tranquila,
sosegada y sin apuros, ya que los animales al asador se cuecen con paciencia.
Puedo
hablarles de los tipos de cortes de carnes que se ponen sobre la parrilla, de
su historia, de sus orígenes, pero todo eso haría un posteo muy largo. Sólo
contarles que el asado en Argentina es mucho más que una comida típica!!


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